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jueves, 7 de enero de 2010

Uno pequeñito.

-Fer, ¿porqué a las chicas les molestan tanto los chistes machistas?
-No sé, a mí los chistes feministas no me molestan para nada.
-A mí tampoco, hasta hay algunos graciosos...
-...
-Debe ser porque nosotros tenemos la certeza de que los chistes feministas son mentira
.



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Me llamo Leo, y si no hubiera sido informáticoempresarioconsultordesistemas, habría sido comediante.

lunes, 21 de septiembre de 2009

El buen camino del Señor

Por motivos de laborales, no había tenido tiempo de escribir nada, tengo como mil historias a la mitad. Prometo ponerme pronto al corriente. Mientras te dejo una conversación, que si bien es breve, está llena de sabiduría.

Hablando con el Fercho de cierta situación que vivió un amigo mutuo con su mujer, nos pusimos a reflexionar de la siguiente manera:

-Wey, es que no mames, pinches viejas están todas locas. Unas más que otras y de diferente manera, pero todas tiene algo mal en su cabecita.

-Tienes toda la razón. Yo por eso ya mejor me voy a meter de jesuita, y seguir el buen camino del Señor.

-Es el mejor camino que podemos tomar; yo esta vida ya no la veo como negocio. Además, a lo mejor las monjas no están tan locas.

-Y puede ser que encontremos algunas guapetonas, man.

-...

-...Bueno, por lo menos dijiste monjas y no monaguillos.


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Me llamo Leo, y si no hubiera sido informáticoempresarioconsultordesistemas, habría sido jesuita.

martes, 25 de agosto de 2009

De monosílabos y sonidos guturales III

Hablo por teléfono con uno de mis mejores amigos, mientras fumo un cigarrillo. Charlamos de lo usual: novedades en la oficina, novedades con los clientes y mujeres.
Es entonces cuando la veo salir del edificio. Me saluda agitando la mano y sonríe. Yo trato de hacer lo mismo, pero mi mano se mueve como si tuviera Parkinson. Ella hace una seña girando la muñeca indicando que regresará pronto y camina en dirección contraria a donde estoy.
-Y son todas las novedades por acá. Al rato entrego la propuesta del... nuevo... sistema... wam... jus... lar...
-¿Que te pasa wey?
-Maf dan bal.
-Está pasando ella por ahí, ¿verdad?
-Sí.
La pierdo de vista. Por la seña que hizo y la hora que es, asumo que fue a conseguir algo para comer. Un repartidor o el carrito de Fortes Donuts. Doy dos pasos al frente y la veo de nuevo. Es la segunda opción. Los sandwiches de ahí son malísimos pero sirven para salir del paso cuando no tienes tiempo de salir. Regreso a mi posición original junto al cenicero.
-¿Cómo se ve hoy?
-Preciosa.
-¿Cómo está vestida?
-Blusa azul, pantalón gris. No mames, creo que va a venir para acá, así que manténte en el teléfono hasta que regrese.
-Ok. ¿Cómo viste a la chica de ayer?
-Ah pues me cayó muy bien, además está guapa. Yo digo que te avientes...
Seguimos platicando un rato y la veo caminando hacia mí, sonriendo. Conforme atraviesa toda la explanada del edificio yo voy pediendo mi capacidad de conectar una palabra con otra. Diez metros y mi mano comienza a temblar. Dejo el cigarrillo en mi boca y pongo la mano en el bolsillo. Cinco metros y los colores se me suben al rostro. Está a dos pasos de mí y siento una gota de sudor frío recorriendo mi espalda.
-...Además tiene bonita sonrisa ¿no? Ya tiene tiempo que la conozco, pero nunca se había dado nada, porque...
-Entonces mándame la propuesta cuando la termines para echarle un ojo y te la regreso con mis comentarios, ¿ok? Si hay alguna otra novedad me llamas. (A huevo, siempre es mejor que crean que estás en algo importante).
-Jajajaja, sale pues, nos vemos.
-Bye. Cuelgo el teléfono.
-Hola Leo, ¿Cómo estás?
-Geryuuiwe ¿Yrhg iud?.
-También bien, gracias. ¿Me invitas un cigarro?
Le ofrezco el cigarrillo con muchísimo trabajo. El temblor de mi mano es incontrolable y siento las piernas de mantequilla. Ella toma el cigarrillo, me sonríe y yo empiezo a ver luces mientras el aroma de su cabello termina de envolverme como un manto (Resiste muchacho, no te me vayas a desplomar ahorita).
En lugar de llevarse al cigarrillo a la boca, se me queda viendo fijamente a los ojos. Pasan como diez mil años en los que yo me mantengo paralizado y sin saber qué hacer. Al parecer, espera que yo haga algo (Piensa, Leo, piensa, algo no está bien en ésta escena) ¡Claro! No le he encendido el cigarrillo.
-Wwer djldf oie.
Le enciendo el cigarrillo después de murmurar mi intento de disculpa. Ella vueve a sonreír y yo me doy cuenta viendo mi reflejo en el cristal frente a mí que acabo de poner una cara de pendejo como jamás creí que fuera posible.
-Oye, muchísimas gracias por tu ayuda con blah blah blah...(No sé que está diciendo, mientras habla sólo veo el movimiento de sus labios completamente hipnotizado. en mi imaginación ya tenemos hasta nietos)
-Ah, sí, iureui err ej.
-Te debo unos choco roles, no creas que se me ha olvidado. Al ratito te paso a buscar a tu lugar y vamos por ellos ¿va?
-¿?
-Bueno, si tienes tiempo...
-(¡Ah claro! el favor que le hice con su aplicación. Así que de eso estaba hablando... en efecto,
cuando le envié el correo para decirle que ya estaba listo, le dije que le iba a cobrar unos choco roles. Pude haber dicho un café, o una comida, unas cervezas incluso, pero dije choco roles. Hasta por correo electrónico soy un pendejo con ella) Eh, sí, claro, pasa en la tarde.
-Bueno, me despido Leo, nos vemos al ratito.
Beso en la mejilla que quema como de costumbre. Ni siquiera puedo responderle nada, sólo sonrío con mi cara de idiota mientras la veo alejarse. Tardo un par de minutos más en recuperar la calma suficiente y regreso, sintiéndome completamente embriagado por ella.
Ya pasaron varias semanas de eso. Hasta ahorita, me sigue debiendo los pinches choco roles.


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Me llamo Leo, y si no hubiera sido informáticoempresarioconsultordesistemas, habría sido un idiota. Bien, lo acepto, sí soy un idiota.

jueves, 25 de junio de 2009

De monosílabos y sonidos guturales II

Salgo del elevador y doblo a mi derecha, caminando distraído y mirando al piso; después de dar un par de pasos me parece oler un aroma conocido y levanto la vista. Ahí está ella, justo frente a mí, con una bolsa de frituras o algo así en una mano y una sonrisa preciosa en el rostro. Iba a subir al mismo elevador de dónde yo acabo de bajar, pero aparentemente mi aparición la hizo cambiar de idea.

Como era de esperarse, me quedo paralizado.

-Hola Leo ¿Cómo estás?
-Bien... (anda, quita la cara de idiota..., quítala..., quítala... ¡Quítala ya!... Bien hecho muchacho, así se hace). ¿Y tú?
-Bien, gracias. ¿Vas a fumar?
-Ajá.
-¿Me invitas uno?
-(Te invito un cigarro, una casa, un coche y un perro a la entrada.) Sí.

Salimos del edificio mientras me dice no sé qué cosas. Yo camino tras ella, completamente hechizado con su aroma, su ronca y sexy voz, y el movimiento de su cabello. Al llegar junto al cenicero le ofrezco un cigarrillo y se lo prendo con movimientos automáticos, casi sin darme cuenta de lo que hago.

-¿Y qué, tienes mucho trabajo?
-Sí.
-¿Sigues con lo de Recursos Humanos?
-Sí.

Ella sigue hablando de no sé qué. Yo contemplo como se mueven sus labios mientras habla y cómo de vez en cuando se lleva el cigarrillo a la boca. ¡Dios!, se ve tan sensual cuando hace eso...

De pronto, una pausa en la conversación. Ella espera que yo diga algo.

-(Vamos Leo, dí algo gracioso.) Ah kas lum da gug. (Dios, si estás ahí, ahora es un buen momento para que me fulmines con un rayo.)
-Ja... Oye, hoy no vienes de negro.
-(¿Eh?... ¿De qué me está hablando?... ¡Ah, claro. Hoy traigo camisa azul pálido y corbata roja!) Ah... ¿que..., me visto de negro muy seguido?.. (Como seis días a la semana, imbécil, ni modo que pase desapercibido.)
-Pues si, ¿no? Siempre de negro o con ropa muy oscura.
-Este..., sí, supongo. Ya me lo han dicho antes... No es por nada en especial, sólo me gusta ese color... Cuando compro ropa ni me fijo, es como automático... Deberías ver mi clóset, es monocromático, como los monitores viejitos... (¡Ya cállate, estás divagando! Mejor dí algo gracioso) Pero, como ves, también tengo de repente cosas de otros colores. Hoy me vine con el disfraz de Superman, casi siempre traigo el de Batman. (¿Q-q-queeeeeeé? ¿Por primera vez en tu miserable vida puedes hilar más de dos palabras frente a ella y le dices ésta pendejada...? No sólo no es gracioso, sino que además es ñoño y patético. Por favor en cuanto subas usa tu pinche corbata roja para colgarte en el baño.)
-... Ah... Bueno, pues te ves muuuy guapo así, deberías usar colores claros más seguido.
-(Mi cara se pone al rojo vivo, del color de la corbata. Me empiezan a temblar las piernas, me zumban los oídos, me sudan las manos y se me oscurece la visión.) Da... ga... ud... luc... faj... kas...
-¿Terminaste? Vámonos ya, ¿no?

Volteo a ver el cigarrillo entre mis dedos y noto que se ha consumido por completo. Tiro la colilla al cenicero y la sigo dentro, completamente enmudecido.

Me bajo en mi piso y me despido con un beso en la mejilla, que vuelve a encender mi rostro. El resto del día no puedo dejar de pensar en su sonrisa y en que me dijo que me veía bien.

Creo que necesito unas camisas rosas y lilas... No, no, no, ¿qué estoy pensando?... ésas son de puto. Pero definitivamente voy a comprar más camisas azules y blancas con rayas azules, ésas están chidas :D


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Me llamo Leo, y si no hubiera sido informáticoempresarioconsultordesistemas, habría sido un idiota. Bien, lo acepto, sí soy un idiota.

miércoles, 20 de mayo de 2009

La famosa "joeliña"

El otro día contaba aquí una historia donde hacía referencia a la famosa "joeliña". Aquí va el origen del término.

Primero que nada, la definición. Se entiende por "joeliña" a toda aquella acción o comentario con la propiedad de provocar en las mujeres una reacción entre repulsión y miedo -similar a estornudarle a alguien en la cara en los días más paranoicos de la epidemia de influenza-, que las hace dar alejarse de tí lo más rápido posible.

Y ahora la anécdota. Estábamos varios amigos -entre ellos Joel- bebiendo en cierto bar, allá por el rumbo de lindavista. Yo me estaba aburriendo como ostra, porque la música era malísima y porque odio los lugares tapizados de mesitas, donde todo mundo está sentado; según yo eso es un gran obstáculo para socializar con personas -léase chicas guapas- ajenas al grupo con el que estás. Además como éramos un grupo muy grande, el único lugar donde pudieron acomodarnos a todos era en una esquina junto al escenario, así que me tenía que reventar de cerquita la malísima actuación del grupo de covers que tocaba esa noche -cero rock, puras cosas tipo "estación de éxitos para chavos"-. No me fui de ahí porque de verdad quiero mucho a mis amigos.


Pero cuando empezaron a tocar una de Maná ya no pude más y me salí a fumar un cigarrillo a la calle. Y me quedé fumando quién sabe cuánto tiempo, porque de pronto salió a fumar uno de mis amigos, y luego otro y luego otro y así hasta que estábamos fuera todos menos las chicas, que supongo se quedarían a criticar lo gorda que estaba la vocalista o algo así.

Y entonces, sucedió. Salío del bar una chica de bastante buen ver, con un cigarrillo apagado en una mano y revolviendo su bolso con la otra. Y nosotros éramos los únicos fuera del bar en ese momento, así que pasó lo obvio: al no encontrar el suyo, se acercó a pedirnos un encendedor.

Por supuesto al instante aparecieron como por arte de magia varios encendedores prendidos frente a ella. Y es que esos cabrones parecen jauría, a veces hasta me da un poco de pena salir con ellos de lo perros que son.

Afortunadamente también son bastante divertidos, y en ese momento estábamos diciendo una cantidad tremenda de tonterías, que provocaban carcajada tras carcajada; supongo que a la chica en cuestión eso le pareció simpático, porque en lugar de agradecer la lumbre y alejarse, se acercó a nosotros y se integró al grupo... Lo que por supuesto provocó de inmediato un silencio sepulcral.

La tensión se sentía en el ambiente. Nadie sabía que decir a continuación para romper el hielo, sólo nos mirábamos unos a otros, completamente desorientados. Alguien tenía que decir algo ingenioso e inteligente, y tenía que hacerlo rápido, antes de que la situación resultara demasiado incómoda y perdiéramos a la chica.

Pero fue Joel el que abrió la bocota, y lo que salió de ahí fue un "Amiga, ¿Por qué tan solaaaaaaaa?" al más puro estilo de la popular rastro (nótese que hasta alargó la "a" del final).

La chica, como era de esperarse, quedó estupefacta. Yo diría que incluso un poco asustada. Balbuceó un par de frases acerca de que venía con sus amigos, pero que estaban adentro; dió media vuelta, apagó su cigarrillo que no iba ni a la mitad, y se metió de nuevo al bar como alma que lleva el diablo.

...

Desde entonces, le tapamos la boca a Joel cuando se acerca una chica.

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Me llamo Leo, y si no hubiera sido informáticoempresarioconsultordesistemas, habría sido merolico, para hablar más rápido que Joel.

viernes, 27 de marzo de 2009

Pleonasmo

-Oye, ya van varias veces que veo que esa vieja se va muy acarameladita con Fulano. Lástima, se me fue viva.

-Sí, igual yo la he visto varias veces.

-Ella era casada ¿no?

-A lo mejor ya es descasada.

-O a lo mejor es una mala mujer.

-Ya te dije que no digas pleonasmos.

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Me llamo Leo, y si no hubiera sido informáticoempresarioconsultordesistemas, habría sido lavandera.

martes, 17 de febrero de 2009

De monosílabos y sonidos guturales

La veo acercarse a través de la explanda. Luce hermosa como siempre. Trae un cigarrillo en la mano. Yo estoy fumando junto al cenicero, por lo que el encuentro es inevitable. Recuerdo vagamente la conversación, pero fue algo más o menos así:

-Hola Leo, ¿Cómo estás? (Beso en la mejilla, mi rostro se pone al rojo vivo. Por favor Leo, no hagas nada estúpido)
-Ugh, ad lac.
-También bien, con muchísimo trabajo ¿tú en que andas?
-Agh, om.
-¿Perdón?
-Wash er emm diálogo.
-Ah ¿Estás con RH ahorita?
-Sí.
-¿Con Guille, no?
-Ajá, ¿y tú?
-Pues con lo de simplificación de operaciones de concretos, son un buen de cosas (se frota el ojo derecho con el dorso de la mano). Creo que me entró una basurita en el ojo.
-Da erg. (Me acerco haciendo un esfuerzo para no tropezarme con mis propios pies y reviso su ojo, subo su párpado con mis dedos; mi rostro a punto de explotar. Su aroma es delicioso)
-¿Ya no tengo nada?
-No.
.....
.....
.....
-(Dí algo inteligente, dí algo inteligente) Creo que tengo que crearte un diálogo del año pasado ¿no te lo hicieron, verdad? (¿Eso fue lo mejor que se te ocurrió? Eres un loser de shit)
-No, porque blah blah blah... (No puse atención, estaba viendo su sonrisa)
-Uh mok daruk cemento (¿A eso le llamas chiste? Alguien páseme una pistola).
-Jajaja, sí.
.....
.....
.....
-Bueno Leo, ya me subo (apaga el cigarrillo, otro beso en la mejilla que quema). Que estés bien.
-Glag.

Me quedo parado viendo cómo se aleja. trato de llevarme mi cigarrillo a la boca, pero mi mano tiembla. Me toma casi un minuto entero tranquilizarme.

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Me llamo Leo, y si no hubiera sido informáticoempresarioconsultordesistemas, habría sido un idiota. Bien, lo acepto, sí soy un idiota.